La comunidad universitaria participó en una Eucaristía presidida por el Vice Gran Canciller, Monseñor Bernardo Álvarez, que reunió la memoria de los seres queridos fallecidos con el recuerdo de la experiencia vivida por la delegación UCSC durante el Jubileo de la Educación.
En un espacio de encuentro, oración y reflexión, la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) celebró una Eucaristía con motivo del Día de los Fieles Difuntos, ocasión en la que también conmemoró el primer aniversario de la peregrinación de su delegación a Roma, donde participó en las actividades del Jubileo de la Educación.
La celebración fue presidida por el Vice Gran Canciller de la UCSC, Monseñor Bernardo Álvarez, y convocó a integrantes de la Comunidad Universitaria, encabezados por el Rector Dr. Cristhian Mellado, para recordar a sus familiares y seres queridos fallecidos, además de reflexionar sobre la esperanza cristiana y el sentido de la vida.
Recordar a los fieles difuntos
Durante su homilía, Monseñor Bernardo invitó a comprender la vida cristiana como una peregrinación orientada hacia el encuentro con Dios. En el contexto del Día de los Fieles Difuntos, destacó que recordar a quienes han partido permite reconocer el camino de esperanza que propone la fe cristiana y confiar en la promesa de la vida eterna.
En ese sentido, recordó que Jesús es la resurrección y la vida, e invitó a la comunidad a mantener la mirada en ese horizonte de esperanza, incluso frente a las dificultades y desafíos de la existencia.
«Nuestro camino, nuestra peregrinación, nuestra vida entonces adquiere un verdadero sentido», expresó, haciendo referencia a la promesa de la Nueva Jerusalén descrita en el libro del Apocalipsis, donde Dios habitará con su pueblo y ya no habrá muerte, dolor ni llanto.
Asimismo, pidió por los familiares y seres queridos fallecidos, para que el Señor los reciba con bondad y misericordia y les conceda la plenitud de la vida junto a Él.
Un año de la peregrinación UCSC al Jubileo de la Educación
La Eucaristía también fue una oportunidad para recordar el primer aniversario de la peregrinación de la delegación UCSC a Roma, experiencia que permitió a 16 miembros de la Universidad participar en el Jubileo de la Educación y compartir junto a representantes de distintas comunidades educativas en el contexto del Año Jubilar.
Al respecto, Monseñor Bernardo vinculó esta experiencia con la misión de una universidad católica, señalando que la UCSC también está llamada a ser una comunidad peregrina, abierta a la trascendencia y animada por la virtud de la esperanza.
En esa línea, destacó que el encuentro con Jesús debe orientar el quehacer universitario y las relaciones entre quienes forman parte de la institución, reconociendo el trabajo cotidiano como una forma de servicio a la comunidad.
Por su parte, el Rector de la UCSC, Dr. Cristhian Mellado, valoró la posibilidad de reunir ambas conmemoraciones en una misma celebración, destacando tanto el sentido de recordar a los seres queridos fallecidos como la oportunidad de renovar el compromiso institucional a partir de la experiencia jubilar.
«Es una oportunidad para compartir en comunidad lo que significa esta fecha para la Iglesia, pero al mismo tiempo celebrar la conmemoración del año que tuvimos la bendición de poder estar en el Jubileo y participar como universidad. Por lo tanto, esto renueva nuestro trabajo en el día a día y también nuestras distintas responsabilidades para seguir construyendo nuestro proyecto educativo», manifestó.
De esta manera, la celebración permitió recordar a quienes han partido y renovar el significado de una experiencia que marcó la vida institucional de la UCSC, invitando a la Comunidad Universitaria a continuar su camino con esperanza, sentido de servicio y compromiso con su Identidad Católica.


