En un nuevo capítulo de Ciencia Inesperada, especialistas de InvaHack, startup vinculada a la UCSC, profundizan en los desafíos de la bioseguridad portuaria y en cómo la investigación y la innovación pueden contribuir a anticipar estos riesgos.
Cada día, embarcaciones provenientes de distintas partes del mundo arriban a los puertos transportando mercancías, pero también organismos que pueden pasar inadvertidos. Adheridos a los cascos o presentes en el agua de lastre utilizada para estabilizar los buques, diversas especies marinas pueden llegar a nuevos ecosistemas, establecerse y provocar impactos ambientales y económicos difíciles de controlar. Anticiparse a este riesgo es uno de los desafíos de la bioseguridad portuaria y el origen de una innovación que se desarrolla desde el Biobío.
Esta problemática fue abordada en el segundo capítulo de la tercera temporada de Ciencia Inesperada, el videopodcast de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), que reunió a Carlos Zamora, académico e investigador UCSC, especialista en biodiversidad y cofundador de InvaHack, junto a Paola Pezo, especialista en innovación y transferencia tecnológica y gerente de estrategia de la startup.
Durante la conversación, conducida por Ángela Bustamante, los invitados explicaron que las especies invasoras son organismos introducidos por acción humana fuera de su distribución natural, capaces de establecerse y generar consecuencias negativas para el ambiente, las actividades productivas o incluso la salud.
Pezo advirtió que, a diferencia de los controles que existen para el ingreso de productos por vía aérea, los organismos transportados bajo el agua representan un desafío menos visible. “Hay un riesgo que todavía no está bien controlado ni bien cuantificado”, señaló.
Anticiparse antes de que el problema ocurra
La bioseguridad portuaria busca prevenir la introducción y propagación de organismos potencialmente invasores mediante mecanismos de control, monitoreo y evaluación de riesgos. Sin embargo, la diversidad de rutas marítimas, las características ecológicas de cada puerto y la cantidad de actores involucrados hacen especialmente compleja su implementación.
Para Zamora, la investigación científica permite avanzar hacia una mirada preventiva, identificando las condiciones que favorecen la llegada, establecimiento y reproducción de especies que podrían alterar los ecosistemas marinos.
“Lo que estamos haciendo es evaluar el riesgo”, explicó el investigador, detallando que el desarrollo tecnológico considera la probabilidad de llegada de especies, su capacidad de establecerse y reproducirse, y los posibles impactos ambientales y económicos que podrían generar.
Desde esta perspectiva, Pezo planteó que los puertos que incorporen tempranamente mecanismos preventivos podrían diferenciarse por su capacidad de gestionar riesgos, evitar interrupciones operacionales y proteger su infraestructura. Una oportunidad especialmente relevante para el Biobío, donde la actividad marítimo-portuaria constituye un componente estratégico del desarrollo regional.
InvaHack: de la investigación a una solución tecnológica
La experiencia de InvaHack demuestra cómo el conocimiento generado en la universidad puede avanzar hacia soluciones para el sector productivo. Según relató Zamora, la iniciativa comenzó a gestarse en 2022 a partir de una hackathon y continuó desarrollándose mediante proyectos de valorización de investigación, entre ellos un VIU, hasta generar un primer prototipo tecnológico.
Un nuevo impulso llegó con la adjudicación de financiamiento del programa Startup Ciencia de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), que actualmente permite al equipo avanzar hacia una herramienta más funcional y su validación con actores del sector portuario, con los que ya cuentan con algunos acuerdos de colaboración.
El investigador reconoció que todavía existen desafíos científicos, particularmente en el levantamiento de información sobre las especies presentes en los puertos y las condiciones biológicas de las costas chilenas.
El capítulo refleja así el sello de la tercera temporada de Ciencia Inesperada y que es mostrar cómo la investigación y la vinculación con el medio se complementan para construir soluciones junto a los actores del entorno. Impulsada por el proyecto FIUT y financiada por ANID, esta nueva etapa busca visibilizar el aporte de la UCSC frente a desafíos concretos de la región y del país. El episodio estará disponible en los canales oficiales de la UCSC en YouTube y Spotify, además de sus redes sociales institucionales. La tercera temporada también forma parte de la programación de Mundo TV.
Ciencia Inesperada es una iniciativa de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y la Dirección de Comunicaciones que acerca la investigación científica y académica a la ciudadanía mediante conversaciones con investigadoras e investigadores que, desde la Región del Biobío, generan conocimiento con impacto para Chile y el mundo.


