35 años al servicio de la comunidad: el compromiso que impulsa el voluntariado

Acompañar a personas mayores, compartir con niños y niñas, apoyar a familias vulnerables y responder ante emergencias —como las recientes inundaciones provocadas por las intensas lluvias en la Región del Biobío— son parte de las acciones que desarrolla la Dirección de Pastoral de la UCSC. En el marco de los 35 años de la Institución, estos voluntariados continúan reflejando el compromiso de la Universidad con las comunidades y los principios de su Identidad Católica.

El voluntariado constituye una de las expresiones más significativas de la vinculación de las universidades con la sociedad. Más allá de la ayuda concreta que se entrega, estas experiencias permiten a los estudiantes desarrollar una mirada más humana de su entorno, fortaleciendo valores como la solidaridad, la empatía, el compromiso social y la responsabilidad con las comunidades.

En el año en que la UCSC conmemora 35 años de historia, el servicio a las personas sigue siendo uno de los pilares que da vida a su misión institucional. A través de la Dirección de Pastoral, la Universidad ha consolidado una red de voluntariados que fortalece el vínculo con el territorio y contribuye a la formación integral de sus estudiantes, reafirmando el sello valórico que la ha caracterizado desde su fundación.

La UCSC prepara nuevas campañas solidarias tras las inundaciones

En medio de las recientes emergencias provocadas por las inundaciones asociadas a las intensas lluvias que han afectado a distintos sectores de la Región del Biobío, Ñuble y el resto del país, la Dirección de Pastoral de la UCSC implementará nuevas campañas de ayuda solidaria para ir en apoyo de las personas y familias afectadas. La iniciativa contempla la recolección de alimentos no perecibles, dinero, artículos de higiene, y otros insumos de primera necesidad, además de acciones de acompañamiento comunitario coordinadas con organizaciones y autoridades locales.

Esta respuesta se suma a la experiencia desarrollada por la Universidad frente a otras emergencias regionales, como los incendios forestales del pasado verano, cuando la Pastoral UCSC impulsó acciones de apoyo y promovió un voluntariado responsable, colaborando de manera segura y coordinada con las autoridades en la remoción de escombros.

“Desde 2017 en adelante hemos desarrollado un plan para acompañar a las distintas comunidades y generar iniciativas de manera sistemática, como un medio para aportar a una formación más integral y diferenciadora de nuestros estudiantes”, explicó el Director Ejecutivo de la Pastoral UCSC, Pedro Macaya.

Una presencia solidaria en todo el Biobío

Actualmente, la UCSC desarrolla más de trece voluntariados permanentes durante el año, además de iniciativas que surgen para responder a necesidades específicas de las comunidades. Entre ellas destacan el trabajo en establecimientos de larga estadía para personas mayores, residencias de niños y niñas, fundaciones, comedores solidarios, pastoral carcelaria, misiones de invierno y verano, además de diversos proyectos impulsados en las sedes de Cañete, Los Ángeles, Talcahuano y Chillán.

En la sede Cañete, por ejemplo, la comunidad universitaria colabora con el Comedor Fraterno en la preparación y entrega de alimentos para personas en situación de calle. También participa junto a la Agrupación Rayo de Luz, compartiendo jornadas recreativas con niños y niñas con síndrome de Down, mientras que otras iniciativas buscan fortalecer el vínculo con la Escuela García Hurtado de Mendoza mediante futuras actividades de acompañamiento a estudiantes en contextos de vulnerabilidad.

A ello se suman proyectos que responden a necesidades concretas de la comunidad. Uno de ellos contempla la construcción de una techumbre para una familia del sector rural cuyo sustento económico depende de la venta de tortillas de rescoldo, iniciativa que considera la participación de estudiantes del área de Construcción. Asimismo, la Pastoral realizó una jornada de acompañamiento en el Jardín Infantil Antü Rayen, donde niños y niñas participaron en la lectura de cuentos interactivos y recibieron colaciones saludables.

Formar profesionales con sentido de servicio

Estas experiencias representan mucho más que una ayuda puntual. Para quienes participan, el voluntariado se convierte en un espacio de crecimiento personal, donde el encuentro con otras realidades fortalece habilidades sociales, la empatía y el compromiso con el prójimo. Del mismo modo, las comunidades valoran la permanencia del trabajo desarrollado por la Universidad y la cercanía que se construye a través del tiempo.

Esa vocación de servicio encuentra su fundamento en la Identidad Católica de la UCSC. El compromiso con la dignidad de cada persona, la búsqueda del bien común y la formación de profesionales íntegros son principios que se expresan de manera concreta en cada voluntariado, transformando el conocimiento en una herramienta al servicio de los demás.

Para Pedro Macaya, estas iniciativas reflejan la esencia de la Universidad, donde la fe se traduce en acciones concretas que ponen en el centro a la persona. “La Identidad Católica está permeada en todo nuestro quehacer, especialmente en el trabajo con quienes más lo necesitan. La búsqueda del bien común y la dignidad humana son un reflejo de la esencia de nuestra Universidad”, señaló.

Más que una actividad extracurricular, el voluntariado se ha convertido en una experiencia transformadora para quienes descubren que servir también es una forma de aprender. En cada visita, en cada conversación y en cada gesto de solidaridad, la Universidad reafirma su compromiso de formar profesionales que no solo destaquen por sus conocimientos, sino también por su capacidad de contribuir a una sociedad más fraterna, justa y humana.