Vaticano reúne a pastorales de más de 60 países para reflexionar sobre la educación católica

La misión educativa de las instituciones católicas frente a los cambios culturales, tecnológicos y sociales fue el eje del Congreso Internacional sobre Pastoral Escolar y Universitaria, realizado los días 22 y 23 de octubre en el Vaticano. Organizado por el Dicasterio para la Cultura y la Educación, el encuentro convocó a representantes de más de 60 países para compartir experiencias y reflexionar sobre el acompañamiento de las nuevas generaciones.

En representación de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) participaron el Presbítero Víctor Álvarez, Director de la Pastoral Universitaria, y Pedro Macaya, Director ejecutivo de la Pastoral, junto a representantes de otras universidades católicas de Chile.

Bajo el lema «Trazando nuevos mapas de esperanza», el Congreso contempló conferencias, espacios de diálogo y momentos de oración en torno a tres ejes: el cultivo de la interioridad, la dimensión humana del mundo digital y la educación para la paz.

El Papa llama a convertir las instituciones educativas en un hogar

Uno de los momentos centrales del encuentro fue la audiencia de los participantes con el Papa León XIV en el Aula Pablo VI. En su mensaje, el Pontífice invitó a las instituciones educativas católicas a ser espacios donde los jóvenes se sientan acogidos, escuchados y reconocidos, especialmente frente a dificultades como la soledad, la incertidumbre ante el futuro y el temor a no cumplir con las expectativas.

El Papa también destacó la importancia de acompañar a los estudiantes en sus búsquedas personales, estimular su pensamiento y favorecer el encuentro entre la fe y la razón. Asimismo, relevó el servicio a las personas más vulnerables, el voluntariado y el cuidado de la creación como experiencias fundamentales para la formación humana y espiritual.

La programación reunió a destacados expositores del ámbito eclesial, académico e intelectual. Entre ellos estuvieron el Cardenal José Tolentino de Mendonça, Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación; el ensayista italiano Massimo Recalcati; la hermana Simona Brambilla, Prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica; el Cardenal Timothy Radcliffe y el Padre Roberto Pasolini, Predicador de la Casa Pontificia.

Las intervenciones abordaron distintas dimensiones de la educación contemporánea, desde el desarrollo de la vida interior hasta los desafíos que plantea la transformación digital. En este contexto, Recalcati reflexionó sobre el papel del educador como alguien que no solo transmite conocimientos, sino que también despierta en sus estudiantes el deseo de aprender, hacerse preguntas y encontrar sentido a la realidad.

Experiencias internacionales para fortalecer la pastoral universitaria

Para el Pbro. Víctor Álvarez, la participación en el encuentro permitió conocer distintas realidades educativas y reconocer los desafíos compartidos por las comunidades católicas.

«Participar en este Congreso nos ayuda a reconocer la riqueza de la identidad católica, que se expresa de distintas maneras en todos los continentes y que tiene un mensaje muy actual frente a los cambios que vivimos en el mundo», señaló.

El sacerdote también valoró la oportunidad de encontrarse con el Santo Padre y compartir experiencias con responsables de pastoral de otras instituciones educativas, una instancia que permite conocer diferentes formas de acompañar a estudiantes y comunidades universitarias.

“Fue muy relevante para mí el haber escuchado estas distintas realidades, porque tanto los expositores como las distintas mesas donde se compartían experiencias después de las ponencias eran compuestas por personas de distintos continentes. Pudimos escuchar realidades de América, África, Europa y Asia. Y esa diversidad nos ayuda también a vivir o a expresar de mejor forma el ser comunidad, el ser iglesia en todo el mundo”, comentó Pedro Macaya, Director ejecutivo de la Pastoral UCSC.

El encuentro concluyó con una invitación a renovar la misión de las instituciones educativas católicas, poniendo en el centro la dignidad de cada persona y la formación integral de los jóvenes. Los temas abordados plantean desafíos para las universidades, especialmente en la construcción de comunidades que integren el conocimiento, la vida espiritual y el compromiso con una sociedad más justa y fraterna.