¿Qué es la Cuaresma y por qué es un tiempo clave para los cristianos? - UCSC
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¿Qué es la Cuaresma y por qué es un tiempo clave para los cristianos?

Por Sophia Luengo Cuevas

Durante 40 días, los cristianos viven un período de reflexión, oración y conversión que los prepara para la Semana Santa, que este año se celebrará entre el 2 y el 5 de abril, y que también invita a construir paz desde la vida cotidiana, promoviendo el diálogo, la escucha y relaciones más fraternas.

Cada año, millones de cristianos en el mundo inician la Cuaresma, un período de preparación espiritual que antecede a la celebración de la Pascua. Se trata de 40 días que invitan a la reflexión, la conversión y el fortalecimiento de la fe, en memoria de los 40 días que, según el Evangelio, Jesús pasó en el desierto antes de comenzar su vida pública.

La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza, jornada en la que los fieles reciben una cruz de ceniza en la frente como signo de humildad y llamado a la conversión; celebrado este año el 18 de febrero. La frase tradicional que acompaña este gesto, “Conviértete y cree en el Evangelio”, resume el sentido profundo de este tiempo litúrgico.

Durante estas semanas, la Iglesia propone tres prácticas fundamentales: oración, ayuno y limosna. La oración fortalece la relación personal con Dios; el ayuno, que implica privarse voluntariamente de algo, busca cultivar la templanza y la solidaridad; y la limosna invita a compartir con quienes más lo necesitan, poniendo en el centro la caridad.

El Director Ejecutivo de la Pastoral UCSC, explica que este tiempo “es una invitación a recentrar la vida en Dios, de modo que la fe recupere su vitalidad y no quede opacada por las preocupaciones y distracciones de cada día. En este sentido, se trata de un camino espiritual que prepara a los cristianos para celebrar el núcleo de su fe: la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.”

Más que un período de restricciones, la Cuaresma es entendida como una oportunidad de renovación interior. Es un llamado a revisar la propia vida, reconciliarse con Dios y con los demás, y prepararse para vivir con mayor profundidad el misterio central del cristianismo: la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, que se conmemora en la Semana Santa.

En el calendario litúrgico, la Cuaresma culmina antes del inicio del Triduo Pascual (Jueves Santo, Viernes Santo y Sábado Santo), momento en que la comunidad cristiana revive los acontecimientos que dan origen a la fe. Así, este tiempo no solo tiene un carácter penitencial, sino también esperanzador: prepara el corazón para celebrar la vida nueva que simboliza la Pascua.

Este año, la Semana Santa se celebrará entre el 2 y el 5 de abril. El Jueves Santo recordará la Última Cena; el Viernes Santo estará marcado por la conmemoración de la Pasión y muerte de Jesús; el Sábado Santo será un día de silencio y espera; y el Domingo de Resurrección, el 5 de abril, culminará con la celebración de la Pascua.

“Hoy el mundo se encuentra atravesado por conflictos y tensiones, por lo que el llamado cristiano es a trabajar por una paz que nace desde el interior de las personas. Esto comienza por desarmar nuestras actitudes y nuestro lenguaje, promoviendo el diálogo, la escucha y el respeto. La paz no depende sólo de decisiones políticas, sino también de personas dispuestas a construir relaciones más justas, reconciliadas y fraternas”, concluye Pedro Macaya.

En un contexto marcado por el ritmo acelerado y las múltiples demandas cotidianas, la Cuaresma ofrece un espacio para detenerse, reflexionar y reenfocar la vida desde valores como la fraternidad, el perdón y la solidaridad, pilares que trascienden el ámbito religioso y dialogan con la sociedad en su conjunto.