En una Eucaristía que reunió a la Comunidad Universitaria, autoridades civiles y eclesiásticas, la UCSC dio inicio a la celebración de su trigésimo quinto aniversario, reafirmando su vocación como proyecto educativo enraizado en la Identidad Católica, al servicio del desarrollo integral de las personas y de las regiones del país.
Durante la misa, el Cardenal invitó a la comunidad a vivir el camino universitario como una experiencia de perseverancia y fe. En este contexto, destacó que “la razón es un camino importante hacia la verdad, pero la fe es la luz que permite ver el horizonte completo”, integrando así el conocimiento con el sentido profundo de la vida. En esta misma línea, reafirmó que “la fe y la razón son las dos alas con las que el espíritu humano se eleva”.
La celebración litúrgica estuvo acompañada por el coro de trabajadores y estudiantes de la UCSC, quienes, a través del canto, contribuyeron a crear un ambiente de recogimiento y oración, fortaleciendo el sentido comunitario de la celebración. En esta línea, el Cardenal José Tolentino de Mendonça enfatizó: “Me ha gustado ver a la pastoral universitaria presente, porque ahí es donde se ve la fe, el servicio a la Iglesia y a la sociedad”, destacando así la importancia de transmitir la fe a las nuevas generaciones.
Asimismo, agregó un mensaje de esperanza para toda la Comunidad Universitaria: “Queridos universitarios, busquen la verdad y no tengan miedo a debatir, háganlo con confianza. La fe no contradice la historia. Y ustedes, queridos profesores, que la verdad sea reflejo de la alianza, ayudando a otros a descubrir quiénes son. Guardar la palabra de Jesús es integrar la fe en la razón”.
Entre los participantes destacó la presencia del Arzobispo de Concepción y Gran Canciller de la UCSC, Sergio Pérez de Arce; el Obispo Auxiliar de Concepción y Vice Gran Canciller, Bernardo Álvarez; el Rector de la Universidad, Dr. Cristhian Mellado; la Prorrectora, Dra. Ana Narváez; vicerrectores; y el senador de la República, Gastón Saavedra, entre otras autoridades.
Durante la Eucaristía se presentaron ofrendas como signos de la vocación universitaria. Entre ellas, un cuadro que representa a estudiantes, docentes y trabajadores quienes, con su entrega diaria, construyen la comunidad UCSC. Esta obra, inspirada en la vida universitaria, refleja el esfuerzo, la esperanza y la constante búsqueda de sentido que caracterizan el quehacer institucional.
Asimismo, se presentó la Cruz que formó parte del altar mayor del Club Hípico de Hualpén, lugar donde Juan Pablo II celebró la Santa Misa dedicada al “Mundo del Trabajo” el 5 de abril de 1987. Este signo profundo de fe permitió a los presentes reconocer sus propias cargas, desafíos y esperanzas, poniéndolos en manos del Señor para que sean transformados en vida nueva.
El Cardenal José Tolentino de Mendonça finalizó con un mensaje de esperanza y compromiso en el marco de los 35 años de la UCSC, proyectando su misión hacia el futuro: “Una universidad es una escuela de resiliencia y empatía. La educación no mide su valor por sus resultados, sino por su esencia: servir al bien común”.
La presencia del Cardenal José Tolentino de Mendonça dio a esta celebración un profundo sentido de comunión con la Iglesia universal, marcando el inicio del año académico como un verdadero acto de fe y esperanza. Su mensaje invitó a la comunidad universitaria a perseverar en el esfuerzo, confiando en Dios y reconociendo en el conocimiento un camino para servir a los demás. De este modo, la UCSC inicia este nuevo año académico poniendo en el centro a Cristo y reafirmando su compromiso con una formación integral al servicio de las personas y la sociedad.
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