En dependencias del Ministerio de Educación, en Santiago, los rectores de la Red G9 sostuvieron un encuentro con la Ministra de Educación, Adriana Delpiano, para exponerle sus planteamientos ante la reforma a la educación superior, principalmente el desconocimiento del rol público de las instituciones de la agrupación en el proyecto de ley enviado al Parlamento.
Participaron el presidente de la Red y rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Claudio Elórtegui; y los rectores de la Universidad Técnica Federico Santa María, Darcy Fuenzalida; de la Universidad Austral de Chile, Óscar Galindo; de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Ignacio Sánchez; de la Universidad de Concepción, Sergio Lavanchy; de la Universidad Católica del Norte, Jorge Tabilo; de la Universidad Católica del Maule, Diego Durán; de la Universidad Católica de Temuco, Aliro Bórquez, y de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Christian Schmitz.
El Rector de la UCSC, detalló que la reunión -la primera con la Ministra tras la presentación del proyecto de Ley- fue muy franca, e hicieron ver el malestar y desilusión frente al proyecto, ya que a través de la prensa, en toda la etapa pre-legislativa, se indicaba que la iniciativa iba a valorar el rol de las universidades públicas no estales. “En primero lugar se criticó de manera dura que la función pública y los aportes regionales que hacen estas universidades no han sido valorados ni incluidos en el proyecto”.
Asimismo, agregó el Rector, el proyecto distingue solo entre universidades estatales y privadas, incluyendo en la categoría de privadas, tanto las creadas después de 1981, y las Ues. anteriores, llamadas tradicionales, entre las que se encuentra el G9. “El proyecto deja en forma desamparada a nuestras universidades públicas no estatales, debido a que los fondos basales son eliminados. Estos habían sido una importante conquista, especialmente para las instituciones regionales, sin embargo ahora se reducirían a dos fondos basales: uno para Ues. estatales y otro para las acogidas a la gratuidad, lo que es inaceptable, y condena a una merma en la calidad de nuestra función y servicios, y también a una disminución de nuestro rol como Ues. públicas no estatales”.
Por último, dijo, el proyecto no considera de ninguna forma la necesidad de establecer apoyo a las Ues regionales, y de generar un equilibrio territorial. El Rector Schmitz hizo presente que las Ues. regionales representan comunidades universitarias importantes, no solo a más de 140 mil estudiantes, sino también a familias, siendo también fuente de empleo para académicos y funcionarios. “Son comunidades que están muy preocupadas por el proyecto de ley, por lo mismo, varias Ues. se encuentran con dificultades ante movimientos estudiantiles, ya sea por paros o tomas, debido al malestar generalizado que ha generado este proyecto”.
El Rector de la UCSC También hizo ver que como G9 apoyan el fortalecimiento de las Ues. estatales y el principio que inspira el nuevo sistema, pero no nota apoyos a Ues. públicas no estatales. La ministra se expresó llana a escuchar los planteamientos, y reconoció la ausencia de reconocimiento a las Ues. del G9, como también que lo público o función pública de las Ues. es muy difícil de definir.
“Pese a todas las aclaraciones, concluimos, que sigue presente nuestro malestar y desilusión tras las explicaciones. Ello no implica una satisfacción por parte del G9 para quedarnos tranquilos”. La ministra, detalló, manifestó la intención de abrir un canal de diálogo entre ministerio y G9 para considerar nuestros planteamientos: mejoramiento de financiamientos basales, fortalecimiento del Cruch y apoyo a Ues. regionales. Tras ello, Schmitz propuso a sus pares del G9 que trabajasen en criterios para definir el rol público que puede desempeñar una universidad para que pudiera ser incluido en el proyecto de Ley.