Dentro de un par de semanas se iniciará un nuevo período de vacaciones para los funcionarios de la Casa de Estudio, época muy esperada y que dentro de otras cosas, trae consigo la suspensión de actividades, no solo laborales, sino que también de actividad física y desarrollo periódico en el lugar de trabajo, denominada Pausa Activa Laboral.
Para Bonni Gutiérrez, profesora de Educación Física y monitora de dicha actividad, en tiempo de vacaciones, los funcionarios deben seguir realizando algún tipo de actividad física: “Recomiendo no perder el hábito, ya que muchos manejan ciertas rutinas de elongación básica, que pueden seguir practicando. Esto se puede complementar con algún tipo de actividad física (natación y caminatas ) no despreocuparse de la alimentación y la hidratación con al menos 2 litros de agua en forma diaria”.
Para la profesora, Pausa Activa ha servido como una instancia en la que los funcionarios han ido creando conciencia y sintiendo en ellos mismos los beneficios de practicar y mantener hábitos de higiene postural, descansos programados y respiración.
Pausas Activa se realiza desde el año 2017, llegando en el 2018 a un universo de mil 400 personas : “Al comienzo, los trabajadores eran reacios, ya que no conocían de qué se trataba, pero a medida que ha pasado el tiempo se han acostumbrado a estas rutinas”.
Esta básica rutina de ejercicios activa la musculatura que ha estado en reposo, pero también ayuda a compensar aquellas masas musculares que están en tensión, mejora la circulación sanguínea y la llegada de sangre a zonas menos irrigadas, se estimula el sistema cardiorespiratorio, con lo que se logra mejorar la capacidad física de la persona.