“Desde pequeños nos enseñan que la estabilidad es positiva y el cambio es un riesgo, motivo por el cual estudiamos para tener un trabajo estable, adquirimos una casa para toda la vida y contratamos seguros para sentir que esa estabilidad se mantendrá en el tiempo y ante cualquier evento que implique un cambio nos desajustamos” aseguró Cecilia Gutiérrez, psicóloga de la Unidad de Desarrollo Organizacional de la UCSC, al ser consultada acerca de los motivos por los cuáles algunas personas son más resistentes a los cambios en el trabajo.
A juicio de la profesional, solo hay una manera de enfrentar los cambios, y esa es, tomando consciencia de que el cambio es una constante en el desarrollo de las organizaciones.
Para adaptarse a los cambios en el lugar de trabajo:
“El cambio de oficina le puede permitir distribuir de mejor forma los muebles, colocar su escritorio en una posición distinta, aplicar alguna técnica de organización de espacios de trabajo, poner una planta o cuadro que le inspire, tener una vista diferente del Campus, caminar por espacios diferentes y al aire libre, entre otras tantas oportunidades”, precisó
Para la Psicóloga, el cambio se asume con el tiempo, frente a estos las personas no deben esperar sentirse cómodas con prontitud, ya que cada cambio tiene un proceso de adaptación.