Comprender la relación entre las personas, la sociedad y el entorno natural desde una mirada integral fue el propósito de una salida pedagógica desarrollada a la Estación de Biología Marina Abate Juan Ignacio Molina, en el marco del curso Introducción a la Sustentabilidad. La experiencia reunió a 28 estudiantes de distintas carreras de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), generando un espacio de aprendizaje interdisciplinario directamente vinculado con el territorio y con el compromiso institucional de formar profesionales al servicio de las personas y del bien común.
Durante la jornada, los estudiantes pusieron en práctica el pensamiento sistémico complejo para reconocer y analizar las relaciones entre las distintas formas de vida y el ser humano, integrando los elementos naturales y sociales presentes en el territorio.
Esta experiencia se vincula también con la Identidad Católica de la UCSC, al propiciar un encuentro con el entorno natural más cercano y con un espacio institucional que permite reconocer la relación entre educación, ciencia y medio ambiente. Desde esta perspectiva, la Estación de Lenga se transforma en un espacio de aprendizaje donde los estudiantes pueden reflexionar sobre su responsabilidad frente al entorno y sobre la necesidad de establecer relaciones sostenibles con la naturaleza.
Para el Director de Identidad Católica, Alex Muñoz, “la complejidad implica la dimensión cualitativa del quehacer de la universidad. Para una universidad católica la perspectiva de la sostenibilidad no se reduce a indicadores de logro, sino a una específica forma de comprender la sostenibilidad; como lo propone Francisco en Laudato si´ “integral”, esto lleva a las disciplinas a vertebrar el conocimiento con nuestro principio de formación filosófico, teológico y ético”.
Formación integral desde la interdisciplinariedad
Uno de los elementos centrales de la experiencia es la diversidad de disciplinas que convergen en el curso. Este semestre participan estudiantes de Medicina, Nutrición, Pedagogía, Derecho e Ingeniería, quienes ponen en común sus conocimientos para abordar una realidad que requiere respuestas integrales y colaborativas.
Esta forma de aprendizaje se vincula directamente con la concepción de formación integral que promueve la UCSC desde su Identidad Católica, entendiendo que la preparación profesional no se limita al desarrollo de conocimientos técnicos, sino que también implica formar personas capaces de reconocer su responsabilidad con los demás, con la sociedad y con el entorno.
“La Facultad de Ciencias ha trabajado muchos de sus procesos formativos y actividades de extensión, lo que refleja el compromiso de sus autoridades con el Proyecto Educativo de la UCSC y su contribución al bien común”, añadió el Director de Identidad.
En esta línea, la Decana de la Facultad de Ciencias, Dra. Florence Tellier, destacó que “la verdadera formación integral ocurre cuando el saber se comparte y se pone al servicio de los demás. Vincular distintas disciplinas bajo el sello de la sustentabilidad y la Identidad Católica permite entregar una propuesta educativa única. Estas iniciativas colaborativas enseñan a los estudiantes a mirar la realidad de forma sistémica, transformándolos en profesionales conscientes de su entorno, comprometidos con el bien común y preparados para responder a las necesidades complejas del mundo actual”.
Aprender sustentabilidad desde el territorio
La actividad curricular Introducción a la Sustentabilidad tiene como propósito desarrollar en los estudiantes competencias que les permitan ejercer una adecuada toma de decisiones con criterios sostenibles durante su vida personal y profesional, a partir de la comprensión de la compleja relación entre sociedad y naturaleza.
Para ello, el curso incorpora herramientas como el pensamiento holístico y sistémico, la capacidad de imaginar escenarios futuros, el pensamiento normativo y de valores, además de competencias interpersonales y colaborativas necesarias para enfrentar los actuales desafíos socioambientales.
Durante este semestre, los estudiantes se encuentran abordando sistemas complejos, conflictos socioambientales e imaginarios de escenarios futuros, avanzando hacia la elaboración de soluciones basadas en modelos de sustentabilidad.
En este contexto, la experiencia en Lenga permitió trasladar estos aprendizajes al territorio, favoreciendo que los estudiantes pudieran observar y analizar directamente las relaciones entre los componentes naturales y sociales presentes en su entorno.
“Los estudiantes reconocen su valor al poner todos los elementos naturales y sociales que logren reconocer en un modelo complejo, que, en parte, los moviliza a pensar de forma relacional y a establecer cómo convive este sistema científico educativo con un lugar natural”, explicó Rocío Fritz Tapia, docente de la Facultad de Ciencias de la UCSC.
Para la docente, este tipo de experiencias también permite acercar los desafíos globales a realidades concretas y conocidas por los estudiantes. “Situar estas actividades en el territorio local releva la importancia de situar estos fenómenos globales en contextos conocidos por los y las estudiantes”, señaló.
Fritz agregó que, a partir de experiencias anteriores del curso, se ha observado cómo los estudiantes desarrollan progresivamente una postura crítica frente a las crisis socioambientales actuales, siendo capaces de anticipar posibles consecuencias y efectos de las acciones individuales y colectivas en el futuro.
En este proceso, el estudio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se plantea como un llamado a la acción desde las distintas áreas de formación, fortaleciendo una mirada crítica y responsable frente a los desafíos socioambientales.
Desde esta perspectiva, la sustentabilidad se comprende no solo como un desafío ambiental, sino también como una responsabilidad que involucra las decisiones personales, profesionales y colectivas. El encuentro entre distintas disciplinas permite que los estudiantes amplíen su mirada y comprendan que las problemáticas socioambientales requieren diálogo, colaboración y compromiso.
La experiencia desarrollada en la Estación de Lenga refleja así una dimensión concreta de la Identidad Católica de la UCSC: poner el conocimiento al servicio de las personas, promover el cuidado de la casa común y formar profesionales capaces de enfrentar los desafíos del presente y del futuro con una mirada ética, humana e integral.