La conducta prosocial – UCSC
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La conducta prosocial

Por UCSC

Hace unos días, el equipo de la Dirección de Gestión Estratégica, y por iniciativa del Comité de Convivencia Laboral, vivió una experiencia muy gratificante al ayudar a otros, la cual fue destacada en el Programa de Radio ”Reconociéndonos”, momento en que hice alusión al concepto de conducta prosocial.

La conducta prosocial puede definirse como “los intentos de satisfacer la necesidad de apoyo físico y emocional de otra persona”, siendo una conducta voluntaria.

La presencia de esta conducta está condicionada por distintos factores, entre ellos la experiencia previa. Así, es más esperable que aparezca en situaciones de emergencia y cuando hay más personas presentes. Incluso está determinada por nuestros estados de ánimo y por la prisa que eventualmente llevamos.

Según estudios, los hombres tienden a ayudar a otros cuando se requieren acciones rápidas y existen necesidades claras, en cambio las mujeres, desarrollan esta conducta en contexto de relaciones de largo plazo. Los rasgos, valores y creencias predicen la conducta prosocial,

Algunos ejemplos de conducta prosocial son dar información a un desconocido, corregir una información incorrecta, recoger objetos del suelo, abrir la puerta a una persona cargada con algo pesado, ayudar a buscar algo, enviar una carta perdida, enviar un sobre o un paquete cuando lo pide una persona, telefonear a alguien por encargo de otro, cambiar dinero, ayudar a un automovilista detenido en la cuneta por avería o por tener una rueda pinchada, trabajar como voluntario en organizaciones sociales, ayudar de forma habitual a otra persona, intervenir en situaciones de emergencia, entre otras.

Ahora bien, desde la psicología positiva se plantea que las habilidades bien desarrolladas, así como la conducta prosocial, son las rutas que nos conducen a la felicidad. Este comportamiento “aumenta la probabilidad de generar una reciprocidad positiva, de calidad y solidaria en las relaciones interpersonales”.  Al ayudar a otros, el cerebro libera ciertas sustancias como la oxitocina, la dopamina y la serotonina que provocan bienestar, pero que a la vez contrarrestan el estrés e incluso ayudan a disminuir los síntomas de la depresión.

Finalmente, el impacto que tiene en los equipos generar conductas prosociales es invaluable, pues “hacer algo por otros”, impacta en las relaciones interpersonales y en el clima. Las personas se «reconocen» en otros contextos, se valoran y a la vez crean sentido de equipo, fortaleciendo la confianza, el compromiso y con ello el Sello UCSC.