Estudiantes de diversos colegios debatieron sobre la preservación de lo humano ante el avance de la inteligencia artificial, participando en mesas de trabajo centradas en los límites de la tecnología.
Con un llamado a humanizar la inteligencia artificial (IA) y custodiar lo humano, a partir de la encíclica Magnifica humanitas del Papa León XIV, estudiantes de enseñanza media de la Región del Biobío participaron en el Congreso Fe y Razón 2026.
El encuentro fue organizado por la Facultad de Estudios Teológicos y Filosofía de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) en conjunto con la Fundación Educacional Colegios del Arzobispado de la Santísima Concepción, y se llevó a cabo en el Auditorio San Lucas de la Facultad de Medicina UCSC.
La jornada contó con la presencia del Rector de la UCSC, Dr. Cristhian Mellado Cid; el Vicerrector de Vinculación con el Medio, Andrés Varela Fleckenstein; el Decano de la Facultad de Estudios Teológicos y Filosofía, Dr. Patricio Merino Beas; el Director de Pastoral, Presbítero Víctor Álvarez, junto a representantes de la Fundación Educacional Colegios del Arzobispado de la Santísima Concepción.
Propuestas para humanizar la IA
Divididos en ocho mesas de trabajo, los jóvenes consideraron la IA una herramienta clave para potenciar el aprendizaje, aunque advirtieron los riesgos de caer en la pasividad y reemplazar el pensamiento propio. Para ilustrar ese dilema, recurrieron a la analogía del martillo: “Se ocupa para construir, pero también puede ser un arma. Ahí aplica la ética de cada persona. Ocurre lo mismo con la inteligencia artificial”, reflexionaron.
Entre sus principales propuestas, los estudiantes destacaron la urgencia de recibir alfabetización en el uso de la IA para tomar conciencia de sus alcances, resguardar la autonomía intelectual y no dejarse adoctrinar por algoritmos. En ese sentido, propusieron limitar el tipo de consultas que se realizan a estas plataformas, estableciendo que no deberían responder sobre emociones ni sentimientos, sino restringirse al análisis de datos.
Asimismo, abogaron por mantener una supervisión humana activa basada en el concepto de humano en el bucle, es decir, un patrón de diseño en el que las personas guían, revisan o corrigen los sistemas de inteligencia artificial, proponiendo que comités de docentes y directivos fiscalicen los procesos automatizados para corregir eventuales sesgos o errores, recordando que la tecnología omite matices y puede reducir la dignidad si solo evalúa resultados numéricos en lugar de aprendizajes integrales.
Otro de los ejes del debate fue la distinción entre la identidad virtual y la esencia del ser humano. Los participantes contrastaron el “yo digital” con el “yo por completo”, subrayando que el primero solo refleja una faceta filtrada de la persona, mientras que la dignidad humana radica en la totalidad del ser desde su nacimiento.
Al reflexionar sobre posturas como el transhumanismo, una corriente que plantea superar las limitaciones biológicas mediante la tecnología, los estudiantes citaron la película Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (2004) para defender el valor de las vivencias, la vulnerabilidad y el sufrimiento en la construcción de la identidad. “Esos sentimientos aparentemente negativos son necesarios para ser quienes somos. Hay que valorar lo humano y aceptar nuestra capacidad de aprender a través de la experiencia”, concluyeron.
Finalmente, frente al problema de la desinformación y la tendencia a delegar el criterio en herramientas automatizadas, las conclusiones del Congreso apuntaron a la necesidad de renovar los procesos educativos hacia metodologías más dinámicas, orientadas a enseñar a razonar, criticar y dialogar.
En total, la jornada contó con ocho mesas de trabajo integradas por las delegaciones del Instituto San José de Cañete, Instituto de Humanidades de Coronel, Instituto de Humanidades de Lota, Instituto de Humanidades de Concepción, Liceo La Asunción, Instituto de Humanidades de Chiguayante, Instituto San Sebastián de Yumbel y Colegio San José de Cabrero, sumadas a la ponencia inaugural “Lo que no podemos delegar: persona, libertad y juicio humano ante la inteligencia artificial a la luz de Magnifica humanitas“, dictada por la docente Josefa González Salas.