Auditorio lleno, niños y niñas (y adultos) con libros listos para ser autografiados, y preguntas de un público ávido de encontrar respuestas, fue con lo que se encontró la astrónoma chilena Teresa Paneque en su visita a la UCSC, donde ofreció dos charlas, una enmarcada en el proyecto Ingeniería 2030, donde abordó las brechas en la incorporación de las mujeres en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, por sus siglas en inglés); y otra, como parte del seminario “Produciendo ciencia desde el sur del mundo. Ciencia Abierta: herramientas y desafíos”.
“Es la primera vez que vengo a la UCSC y no pensé que iba a tener tan buen recibimiento. Como la mayoría del tiempo estoy fuera de Chile, todo lo hago desde la virtualidad, sobre todo en mis redes sociales. Y claro, veo los números, la cantidad de seguidores y los likes, y es una cantidad abrumadora de gente. Pero creo que a veces uno pierde la conexión con las personas, entonces luego vengo acá y veo que hay chicos y chicas con mis libros, que están los papás, que los sacaron del colegio para que vinieran, que vinieron de Coronel o de Los Ángeles, porque querían conocerme, conocer a esta persona que siguen en redes sociales, donde el contenido es ciencia”, afirma la estudiante de doctorado en Astronomía en el Observatorio Europeo Austral (ESO, Alemania) y en la Universidad de Leiden (Países Bajos).
Autora de tres libros de astronomía para jóvenes (“y uno más en proceso”, sostiene), Paneque se dedica desde 2019 a la divulgación científica, usando las redes sociales como el principal espacio para vincularse con el público. Actualmente es la primera mujer embajadora de Unicef en Chile.
-¿Cuál es la responsabilidad que debe tener la comunicación en la sociabilización de la ciencia?
-Es que para mí no tiene sentido hacer ciencia si no la puedo comunicar. La educación, el motivar la curiosidad, incentivar el pensamiento crítico, es lo que le da sentido a lo que hacemos quienes nos dedicamos a la investigación. Y no es que yo quiera que todos los niños y niñas de Chile sean científicos y científicas, eso no tiene sentido. La sociedad tiene diversas caras, necesitamos múltiples labores. Pero sí que todos tengan pensamiento crítico. Entonces, para mí, la divulgación científica es algo que todos los investigadores deberíamos estar activamente haciendo. Pero para ello es necesario que exista una preocupación desde las instituciones, de que la investigación que se esté desarrollando, se esté siendo comunicado hacia la sociedad. Porque finalmente lo que hacemos los científicos, lo hacemos por la sociedad. Entonces es importante que haya esa retribución.
-El paper no lo es todo en la ciencia, y, sin embargo, el indicador para la academia son únicamente las publicaciones científicas. ¿Ves posible cambiar la valoración que tiene la divulgación científica?
-Sí, o sea, en todas partes el medidor y el indicador principal son los artículos científicos, pero eso es un problema que tenemos que mejorar. Yo en mi currículum tengo mis publicaciones científicas y mis libros de divulgación. Y los pongo uno detrás del otro. Porque para mí mis libros de divulgación también son un trabajo científico. Y me he dado cuenta de que en las postulaciones se va apreciando cada vez más el hacer divulgación, y tener herramientas blandas, como de comunicación y de liderazgo. A nivel universitario es un poco más complicado, pero creo que lo complejo y lo bonito de la ciencia es que depende de los propios científicos. Entonces, finalmente cambiar el sistema depende de que nosotros, los investigadores y las investigadoras, decidamos hacerlo de manera distinta. De que nosotros depende que los indicadores de logros sean otros.
-¿Crees que desde la divulgación científica se pueda aportar a impulsar la ciencia?
-Totalmente. Y yo instaría a que mis colegas, mis futuros colegas, los profesores, profesoras, se den el tiempo de valorar lo que es hacer divulgación. Porque no es fácil, pero cuando uno ve la cantidad de gente a la cual está llegando a través de las charlas u otras instancias de divulgación, eso termina siendo muy importante porque puede generar cambios en las personas. Un ejemplo: mi profesora guía con la que yo hice el magíster me dice “Teresa, deja de mencionarme en tus charlas, porque me llegan muchos estudiantes”. ¡Le llegan estudiantes gracias a la divulgación! Hay personas que quieren estudiar en ciertas universidades o carreras porque sus ídolos de divulgación estudian en eso. Entonces, finalmente, el mover gente hacia la ciencia pasa por otras actividades que no son los artículos científicos. Porque, de nuevo, ¿a quién le importan los artículos científicos? A la misma comunidad que estudia lo mismo que tú. Pero ¿a quién le importa la divulgación? A toda la sociedad. Entonces, si queremos valorar a los científicos y el trabajo que hacen, casi que parecería que la divulgación es una mejor manera de hacerlo. El paper sigue siendo importante, pero tiene que haber una mezcla de las dos cosas.