En un mundo donde la atención médica y el bienestar son pilares fundamentales de la sociedad, emerge el proyecto Fondecyt 1221913 como una respuesta al desafío de erradicar la cultura maltratadora en el sistema de salud chileno y promover el buen trato en el ámbito de las carreras de la salud.
Este proyecto es un trabajo colaborativo entre representantes de nueve universidades nacionales, siendo la académica e investigadora, Marcela Hechenleitner la representante de la UCSC. Las universidades participantes son: Universidad de Concepción; Universidad Católica de la Santísima Concepción; Universidad Católica del Norte; Universidad de Valparaíso; Universidad de Chile; Universidad Finis Terrae; Universidad de los Lagos; Universidad Austral de Chile y la Universidad de Aysén.
El proyecto financiado por la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología (CONICYT) a través de su programa Fondecyt , se ha enfocado en abordar la problemática del maltrato en el ámbito de la salud y en la formación de profesionales de la salud, buscando contribuir en la concientización del concepto “buen trato” como eje fundamental para la formación profesional y el ejercicio académico.
“Como parte de las primeras iniciativas del proyecto Fondecyt del maltrato al buen trato, nosotros realizamos un diagnóstico en las nueve universidades participantes, evaluando la percepción de los estudiantes y los docentes, de los niveles de maltrato y buen trato en la formación”, explicó el expositor Cristhian Pérez, perteneciente al Departamento de Educación Médica de la Universidad de Concepción, quien, además, forma parte del proyecto.
“Una de las primeras actividades planificadas dentro del desarrollo del proyecto es la socialización de los resultados del diagnóstico inicial a la comunidad académica, el sentido de esta socialización es hacer parte a los docentes e invitarlos a participar colaborativamente en la búsqueda de estrategias que fomenten el buen trato dentro de la comunidad académica. En una segunda instancia se socializarán los resultados entre los estudiantes, incorporándolos activamente en la creación de una cultura de buen trato”, expresó la académica Marcela Hechenleitner.
Durante el encuentro se presentaron los primeros hallazgos, donde se explicó a la audiencia el significado del concepto maltrato, el cual fue definido como una conducta intencionada que está basado en asimetrías reales o simbólicas de poder y que genera daño físico o psicológico.
“Cuando nos maltratan, al inicio, muchas veces no nos damos cuenta, pero más adelante identificamos que vivimos una situación que transgredió los límites normales de la interacción entre personas, que esta fue distinta a lo usual y, sobre todo, no era necesaria para el proceso de aprendizaje”, comentó el expositor.
Resultados
En este contexto, los aspectos que más evidenciaron los estudiantes consultados, se encuentran la exigencia a desempeños a los cuales no están preparados, modificación de responsabilidades sin previo aviso, exigencia de una cantidad de actividades superior a las que puedes realizar, cambios repentinos en las tareas calendarizadas sin justificación, negación a espacios para descansar y la imposición de tareas imposibles de lograr. De esta manera, es posible deducir que en Chile, predomina la exigencia desmedida, restricciones de oportunidades para satisfacer necesidades básicas y desmoralización.
En cuanto a las asignaturas, los estudiantes reportaron recibir maltrato al cursar ramos prácticos, más que en los teóricos. Asimismo, en la modalidad de las asignaturas presenciales y online, se evidenció que, a nivel nacional, en las clases asincrónicas los estudiantes sufrieron más maltrato que en las sincrónicas. Por lo tanto, este tipo de clases están asociadas a más desmoralización, más exigencia desregulada y restricción a las oportunidades de aprendizaje.
En este contexto, el Dr. Cristhian explicó que “esto puede tener que ver con la adaptación de los docentes y los estudiantes a la docencia en línea, que fue un problema que arrastramos en toda la pandemia”.
En la segunda parte del proyecto se definirán las estrategias propuestas para abordar los hallazgos, lo que implica educar a la comunidad, invitar a estudiantes y docentes a participar colaborativamente en el diseño de estrategias para promover el buen trato.
Finalmente, durante el encuentro se reflexionó en torno a esta temática, abordando experiencias propias de cada profesional. Además, se discutió la importancia de difundir la práctica del buen trato dentro de cada una de las universidades participantes de este proyecto.
En el marco del proyecto, se espera realizar conversatorios con estudiantes y docentes en las nueve universidades participantes para abordar dicha temática.