Ser parte de la Jornada Mundial de la Juventud 2023 realizada en Lisboa a inicios de agosto, fue una vivencia espiritual y personal muy emotiva para los más de 20 universitarios UCSC que participaron en este multitudinario encuentro, que les permitió reunirse con el Papa Francisco, y realizar labor pastoral en distintas localidades de Portugal, en conjunto con delegaciones de distintos países.
Tras este viaje, el Rector de la UCSC, Dr. Cristhian Mellado, los recibió junto al Director de Pastoral, Padre Víctor Álvarez, para compartir sus impresiones sobre las jornadas, sus diversas actividades y el encuentro con las distintas culturas presentes en este evento mundial.
En tanto, el Director de Pastoral, Padre Víctor Álvarez, felicitó que los estudiantes pudieran realizar este viaje, que les permitió encontrarse con más de un millón de jóvenes de todo el mundo, y especialmente con el Papa Francisco, que entregó un mensaje de fraternidad y esperanza al mundo juvenil, que tanto lo necesita, y que se compromete a construir una sociedad más justa, humana y fraterna. “La delegación UCSC no se reunió solo para ir a la JMJ. Son universitarios que animan la Pastoral UCSC, participan en los voluntariados, es decir, durante el año además de todo su quehacer universitario también están muy comprometidos con las distintas iniciativas de la Pastoral, y con motivar a los estudiantes de la Universidad a ser parte de ella” recalcó.
La autoridad valoró que los jóvenes hayan podido vivir la experiencia del viaje, pues muchos de ellos no habían salido antes del país, lo que enriquece su formación profesional y para su formación personal y espiritual, sin lugar a dudas esta experiencia va a marcar a muchos de ellos, y va a ser un aporte tanto para la sociedad como para la Iglesia católica, con la que ellos están comprometidos. Ha sido un balance muy positivo, y nos sentimos muy contentos y orgullosos de poder apoyar esta actividad, lo que vamos a seguir haciendo en los próximos años.
Belén Chávez, estudiante de Pedagogía media en Inglés, indicó que si bien hubo momentos muy sacrificados y que podían incluso desmotivarlos, ya que había que buscar espacios para acomodar a centenares de delegaciones, “la suma es por todos lados una muy buena experiencia, en el ámbito espiritual, y en los lazos que pudo establecer con otras personas” compartiendo con cada uno de los miembros del grupo.
En tanto, el estudiante de Ingeniería Civil, Cristopher Torres, recalcó que los momentos vividos los desafiaron a ser mejores personas, mejores estudiantes y mejores amigos. “Tuvimos una semana con familias, en las que disfrutamos momentos acogedores y bonitos, y luego en la JMJ, hubo actividades cansadoras, caminamos mucho, pero aun así, con el favor de Dios logramos, todo, logramos bonitas experiencias, logramos aprender el uno del otro, entender el mensaje que el Papa quería darnos a través de la JMJ, y todos llegamos con enseñanzas distintas que continuarán desafiándonos. Como nos dijeron en muchas ocasiones, la JMJ no terminaba allá en Lisboa, sino que cuando uno quisiera. En ese sentido, el objetivo es que no termine nunca. hay que seguir aprendiendo junto a toda la comunidad de la UCSC.